El Podemos Bonito

Quizá no sea un título muy ingenioso, e incluso gramaticalmente incorrecto, pero creo que expresa realmente, el tipo de Podemos hacia el que tenemos que tender.
El otro día en una entrevista de Carolina Bescansa leí algo sobre lo que todos debiéramos reflexionar en algún momento: “Si queremos construir un nuevo país en donde las cosas vayan mejor, tenemos que hacer las cosas mejor y tenemos que hacer las cosas bonitas”
Para ello, para llevarlo a la práctica son necesarias tres premisas. Admitir los errores, saber perdonar y rectificar y pensar que es para nosotros hacer cosas bonitas.
Aquellas personas que me conocen saben que me gusta conducir. Y me gusta porque es ahí donde construyo el Podemos bonito. Pongo mi música favorita y pienso en todo lo construido. En lo hecho durante el día, la semana o los meses. Es decir, pienso en lo bonito de Podemos.
Mi familia, mis amigos, la gente que trabaja conmigo, saben perfectamente que es lo bonito para mí, y por ende, lo que significa un “Podemos bonito”.
Para mí el Podemos Bonito, es el Podemos que te concede el privilegio (y esto si lo es) de conocer a cientos de personas, con un mismo objetivo cambiar este país, y esta tierra. Que personas anónimas, te den las gracias a ti, a ti, por acompañarles en cualquiera de las situaciones que denuncian. Y recalco “que te den las gracias a ti” porque las gracias son para ellos y ellas que luchan en pequeñas batallas diarias que hacen nuestra vida un poquito mejor.
Para mí el Podemos bonito, es el Podemos que permite a una persona decirle en una sala de espera del hospital al político del PP de turno que se ha colado, que se ha saltado la espera de los demás y que tiene que dar ejemplo. Y poco después te llama para contártelo, porque los nervios, de nunca haberlo hecho antes, hacen imperiosa la necesidad de compartirlo.
El Podemos bonito es aquel en el que te llaman para invitarte a compartir una victoria en la cual tú has acompañado.
El Podemos bonito, es aquel en el que haces feliz a una persona por una u otra cosa en la que has ayudado y te manda un mensaje para compartir esta felicidad.
Para mí el Podemos bonito, es aquel en que la gente te confía ya su último aliento y te dice “Tenemos que hacer algo, esto no puede seguir así”.
En definitiva, no creo que exista ninguna duda de que todos queremos un Podemos bonito, por eso, seguiremos esforzándonos en que Podemos siga expresando qué queremos, y de esta forma, llegar al Podemos Bonito.