El sitio de mi recreo

Me había empeñado en este último post, poner título de canción. He estado barajando varios, desde “19 días y 500 noches” de Sabina, hasta “Golpe Maestro” de Vestusta Morla. Pero al final he optado por el “El sitio de mi recreo” de Antonio Vega.

“¿Donde nos llevó la imaginación?”.  Entre las miles de preguntas que nos hacemos cada día, está sin duda la de ¿por qué Podemos? ¿Por qué este proyecto y no otro? Pues por eso. Porque es un proyecto. Un proyecto de país, un proyecto de la gente, un proyecto de cambio. Y sí, a quien le parezca raro, durante una media de 500 noches nos preguntamos esto. Y otros tanto millones de preguntas más. No es fácil. Ni para nosotros, ni para los que nos rodean.  Porque estos últimos se preguntan, cuando nos ven sufrir o cuando nos insultan, por qué nos animaron.  Pero la respuesta es siempre la misma, elegimos este y no otro “porque la imaginación, con los ojos cerrados, nos llevó a divisar infinitos campos”. Y ahí estamos divisando los infinitos campos, que para esta tierra castellana  tiene mucho más significado, los infinitos campos que abre un proyecto como este.

Con Podemos “Germinó la semilla del cielo azul”. Esa semilla de cielo, que muestra que hay “nieve” de nuestra pureza,” fuego” de nuestra rabia ante la injusticia y el “deseo” de nuestro cambio.  También hay “huracán” cuando nos unimos y “abismos” entre aquellos que secuestraron la democracia hace tiempo y nosotros.  Pero si algo tenemos es “cordura que da aliento a esta locura”. Es decir, nos quedan y quedarán fuerzas, ganas e inteligencia colectiva suficiente para seguir luchando por lo que creemos.

Muchos han querido “institucionalizarnos”, porque según su teoría “poco o nada cuesta ser uno más”.  Aunque nosotros nos quedamos con “el poco o nada cuesta ser uno más”  cuando en realidad eres “uno más” ni mejor ni peor, simplemente la parte de un todo. Cuando eres con tus certezas y tus dudas, con tus aciertos y tus errores, con tus risas y lágrimas. Lo que es básicamente un ser humano, con alma para defender aquello en lo que creemos, con corazón para sentir, y con cabeza para pensar.

Y para no olvidar esto, siempre “volvemos al lugar donde nacimos”. Donde conocimos la realidad y el mundo que tenemos,  y la realidad y el mundo que queremos.  “El escenario de nuestro hogar” que nos marca donde hemos estado, donde estamos hoy  y donde estaremos mañana. Y siempre será un lugar importante para formar parte de un cambio.