Han pasado unos días desde que celebramos el segundo taller de las jornadas abiertas de debate, impartidas por Irene Miguelsanz, y todavía perdura entre las personas asistentes, en el cuerpo y en la mente, esa estupenda sensación que provoca el hecho de estar participando en una actividad tan interesante como didáctica, cargada de conocimientos y buenas energías.

El acto empezó con una breve presentación de Javier Tomás, que dio la bienvenida a las personas asistentes, a quienes consideró vitales para la subsistencia del proyecto. En esta segunda sesión un número importante de personas se animaron a participar por primera vez, junto a los que repetían asistencia.

Desde el primer minuto de su intervención Irene Miguelsanz consiguió captar la total atención del público asistente al Centro Cultural San José de la capital segoviana. A pesar de que mucha gente, tras haber asistido al anterior taller, ya era conocedora de la enorme destreza de esta joven experta en debates, fue una impresión general entre noveles y repetidores/as la de estar delante de una figura con tremendas habilidades, alguien de quien se puede aprender una importante variedad de conceptos y aptitudes.

La ponente inició su intervención repasando los conceptos básicos relativos a lógica y argumentación, contenido central de los documentos explicativos facilitados a los/as asistentes. Tras la explicación del concepto “argumento” se inició el primer debate en la sala, consistente en determinar las diferencias existentes entre “persuadir” y “convencer” y en señalar cuál de las dos casa más dentro de la definición del precitado concepto. Acto seguido el foco de la exposición se centró en la importancia que tiene el uso de los “entimemas”, aquellas premisas conocidas por la gente en el imaginario colectivo, siendo imprescindible el no dar nada por supuesto cuando hablamos con otras personas.

El segundo debate de la jornada tuvo lugar durante la revisión de los ejemplos de “mínimos lógicos” que nos permiten identificar la garantía, la misma que hace posible que pasemos de las premisas a la conclusión dando como resultado un argumento con sentido. Los/as asistentes debatieron acerca de la importancia de definir los términos en los que se establece un debate o conversación, y también de la necesidad de partir de una concepción similar de términos para evitar que la discusión quede atrapada en un bucle que no permita avanzar.

A continuación Irene explicó la diferencia entre argumentos válidos y verdaderos, desmenuzando el significado de ambos conceptos dentro del ámbito de la lógica argumentaria. Posteriormente mostró las diferentes opciones de conclusión que pueden darse partiendo de premisas falsas o verdaderas y pasando por inferencias (extracción de la información) válidas o inválidas, remarcando que las conclusiones,  no se mueven en el terreno de la validez sino en el de la veracidad. Todo este bloque teórico fue acompañado de diferentes ejemplos que permitieron que el público entendiese a la perfección la exposición.

El segundo bloque del taller tuvo un marcado acento práctico, para ello la expositora proporcionó un ejemplo a la audiencia consistente en un señor que perdía un trabajo por llegar a la correspondiente entrevista con la camisa manchada. La existencia de un cúmulo de circunstancias en las que, aparte de las del protagonista, influían las actuaciones de su hijo menor, su esposa, un taxista, un vendedor de camisas y del entrevistador permitió que Irene organizase seis equipos formados por tres componentes con la misión de argumentar públicamente los motivos por los que su personaje asignado era el responsable de lo ocurrido. A su vez, en una segunda intervención, debían refutar la culpabilidad o responsabilidad del personaje determinado por otro equipo.

Tras concederles unos minutos para preparar los argumentos con los que defender ambas posturas, dos ponentes por equipo salieron ante la audiencia a exponer sus razones durante el minuto asignado para cada ocasión.  La necesidad de ser lo más breves posible para dar la mejor información en el corto espacio de tiempo concedido, la falta de experiencia, el desconocimientos de los argumentos utilizados por el resto de equipos y el tener que exponer ante un grupo de personas fueron algunos de los hándicaps con los que tuvieron que lidiar los/as participantes, resolviendo de manera positiva el reto propuesto.

Irene Miguelsanz tomó nota de cada una de las actuaciones para, una vez finalizado el ejercicio, remarcar aquellos puntos fuertes detectados y corregir aquellos con más necesidad de mejora, desde un punto de vista, en todo momento, didáctico, constructivo y muy respetuoso, lo que permitió que la gente tomase conciencia de sus propias necesidades de progreso con un claro reforzamiento positivo y motivacional.

Para terminar esta segunda sesión Irene decidió compartir una serie de útiles consejos para conseguir que las exposiciones y los argumentos que las componen tengan un elevado nivel de comprensión y contenido. Señaló la importancia de llevar a cabo una exposición organizada para facilitar la comprensión de la audiencia, agrupando las ideas principales de iguales características en grupos que, preferiblemente, deben ser etiquetados mediante nombres atractivos. Destacó también la importancia de establecer criterio dentro de los planteamientos, dando valor a los mismos el desglosar los argumentos mediante la explicación de los motivos que los convierten en importantes. Posteriormente hizo hincapié en la importancia que tienen utilizar preguntas retóricas y mostrar una idea/s clave/s sobre las que debe girar el argumento. Finalmente indicó a los/as asistentes la necesidad de cerrar los discursos, remarcando la/s idea/s clave, y utilizando las diferentes formas de despedida existentes, acompañadas todas ellas por el correspondiente agradecimiento.

Al término de la sesión todo el mundo allí presente recalcó la celeridad con la que transcurrieron las prácticamente dos horas y media que duró el taller, señal inequívoca de que el contenido del mismo fue entretenido y despertó el máximo interés del público durante la totalidad del tiempo. Como era de esperar, teniendo en cuenta la buena armonía y feeling existentes entre todas las personas participantes y la expositora, la jornada se cerró con las correspondientes cañas acompañadas de sus raciones de debate, charla e intercambio de ideas.

Antes de finalizar queremos señalar que esta segunda jornada fue precedida por una reunión del grupo de trabajo la tarde antes, extensiva a todas aquellas personas que quisiesen participar en la misma, en la que se quiso analizar la evolución del proyecto tras el primer encuentro con el público. Este próximo viernes a las 18h, en la sede de Podemos ubicada en el Centro Comercial Almuzara en la Calle Juan Bravo, tendrá lugar un nuevo encuentro con el objetivo de seguir avanzando en la intensa tarea del debate, la lógica y la argumentación. Aprovechamos la ocasión para invitaros a que os acerquéis para debatir, compartir, proponer, reír y aprender juntos/as.