¿Llega el desarrollo rural a nuestros pueblos?

El modelo de desarrollo local seguido hasta ahora está agotado y las políticas llevadas a cabo en el medio rural se han centrado en los sectores y no en los territorios, apoyando a los sectores agrarios, ganaderos o turísticos, pero sin una visión de territorio completo. La actividad agraria solo ocupa al 10% de la población rural, y la PAC, supuestamente destinada a fortalecer, ha producido el vaciamiento del campo. Estamos ante un modelo que no solo no disminuye el desequilibrio entre territorios, sino que tiende a acrecentarlo. En estos términos se expresaron Jesús Casas, exdirector general de desarrollo rural; Pedro Agustín Medrano, gerente de ASFOSO; Feliciano González, sociólogo y experto en gestión de programas de desarrollo local; Ramiro Palacio, geógrafo y escritor habitante del medio rural; y Alejandro Gómez Blázquez, técnico en acciones de desarrollo local. Estos cinco profundos conocedores protagonizaron la jornada “¿El desarrollo rural llega a nuestros pueblos?”, organizada por el Círculo Podemos de Soria el pasado 24 de octubre. Durante más de tres horas se fueron sucediendo las exposiciones, el posterior debate entre los expertos y, finalmente, buena parte del público —muy numeroso, por cierto— realizó valiosas aportaciones en el coloquio.
Para los ponentes es evidente que no podemos permitir que el medio rural siga pasando desapercibido en España. Apostaron por el desarrollo sostenible en todas partes, en lugar de concebir el desarrollo solo para el medio urbano, y llamaron a la sociedad española a darse cuenta del despilfarro que supone dejar que se pierda ese concentrado cultural y de riqueza, producto de siglos, que es el medio rural.
Para que esto cambie, debemos valorar las aportaciones del medio rural y sus habitantes al conjunto del país. El desarrollo rural debe estar enfocado a la cohesión territorial para que todos podamos vivir con los mismos derechos y las mismas posibilidades, pero sin continuar las inercias y ayudas sectoriales para la subsistencia precaria. ¿Por qué no poner en marcha una educación diferente que no transmita a los niños y jóvenes del medio rural únicamente conocimientos para el medio urbano? Mejor promover la iniciativa y la corresponsabilidad en la población del medio rural, devolviendo capacidad de gestión a los ayuntamientos.