Los jefes de servicio no deben formar parte de las guardias de incendio

La Ley regula que han de ser técnicos, pero la Junta permite la incorporación de cargos de libre designación sin titulación técnica

Hay importantes recortes en el operativo de prevención de incendios forestales mientras la Consejería de Fomento y Medio Ambiente invita a los jefes de servicio a guardias de incendios como quien invita a cañas.

La Junta de Castilla y León ejerce caciquismo administrativo permitiendo que algunos Jefes de los Servicios Territoriales de Medio Ambiente formen parte de los turnos de guardia del operativo de lucha contra incendios forestales.
Incoherencia y falsedad manifiesta del Consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Juárez Quiñones en su respuesta a la Procuradora del Grupo Parlamentario Podemos, María Josefa Rodríguez Tobal, en respuesta oral ante el Pleno de las Cortes de Castilla y León.

El Artículo 22.1 del Decreto 89/2004, con el que justifica su respuesta, regula las categorías de los técnicos del operativo de lucha contra incendios forestales, y obviamente los Jefes de Servicio no lo son, son puestos de libre designación y por tanto son los puestos de responsabilidad institucional del operativo, de hecho pueden tener cualquier titulación.

No solo no es obligatorio para quienes ostentan la jefatura del servicio sino que además es una contradicción absoluta porque el propio Decreto y también INFOCAL establecen funciones específicas para las jefaturas de servicio que son incompatibles con que formen parte del turno de guardia.

Por tanto los Jefes de Servicio de Medio Ambiente de las Delegaciones Territoriales de Segovia, Palencia, Burgos y Zamora vienen incorporándose al menos desde 2015 de manera irregular al operativo recibiendo por ello los correspondientes complementos añadidos, solapando sus propias funciones, confundidos con los técnicos del operativo, tergiversando el funcionamiento del mismo y provocando la paradoja de que un funcionario, técnico de guardia, tiene «teóricamente» a sus órdenes a su jefe de servicio, que puede en cualquier momento tomar el mando del operativo y «desobedecer» al funcionario de turno provocando situaciones indeseables en las graves situaciones que el operativo de extinción de incendios forestales afronta en el desempeño de su labor.