Podemos pide más recursos para la prevención de incendios forestales

En primer lugar, queremos agradecer el enorme esfuerzo y el trabajo de todas las personas que forman parte del operativo de prevención y extinción de incendios forestales en Castilla y León. También queremos solidarizamos con los vecinos y con las vecinas de todas aquellas poblaciones afectadas.

Nos encontramos en una situación en la que los incendios forestales se están convirtiendo en un serio peligro para el territorio, generando un enorme riesgo para las personas y para nuestro patrimonio forestal, uno de los sectores económicos más importantes y al que se le debe la consideración de estratégico.

La sequía y las escasas precipitaciones registradas, muy por debajo de la media, ya nos llevaron en los tres primeros meses del año a cifras muy elevadas de incendios forestales. Una situación excepcional y a la que tuvo que hacer frente solo el 30% del operativo, el que se encontraba activo en ese momento debido a la forma en que gestiona la Consejería de Fomento y Medio Ambiente la prevención forestal fuera de los meses de verano o de riesgo alto.

Tuvimos que esperar hasta junio para que la Consejería de Fomento y Medio Ambiente reaccionara y declarara la situación de peligro medio. Tardaron dos meses en movilizar a una parte del operativo que cada año, cuando acaba la campaña de riesgo alto se tienen que buscar otro empleo o engrosar las listas del paro porque ese es el modelo de prevención del Partido Popular. Un operativo que solo está completo en la campaña de riesgo alto, los meses de julio, agosto y septiembre.

Pero no solo reacciona tarde, además reacciona mal. A pesar de la situación meteorológica excepcional y de las denuncias sobre la precariedad y temporalidad de los trabajadores públicos del operativo de extinción, la Junta de Castilla y León reduce un 20% la partida presupuestaria dedicada al programa de prevención de incendios forestales para los Presupuestos de 2017.

A la espera conocer las hectáreas que han ardido durante el último mes, de acuerdo a los datos oficiales llevamos en lo que va de año 32.700 hectáreas de superficie forestal calcinadas en Castilla y León. En los ocho primeros meses del año ha habido nueve grandes incendios forestales en Castilla y León con un total de 21.400 hectáreas calcinadas, seis de ellos en la época de riesgo alto.

A pesar de que las condiciones meteorológicas no han cambiado, el pasado 30 de septiembre la Junta sustituyó la declaración de riesgo alto por la de riesgo medio. Esto ha supuesto la reducción de recursos humanos. Se han reducido el número de combatientes de las cuadrillas helitransportadas y de tierra, y se han despedido a trabajadores fijos discontinuos, la mayoría personas que realizan funciones de vigilancia. La improvisación de la Conserjería de Fomento y Medio Ambiente ha llegado al punto de hacer contratos de cinco días a la parte pública del operativo.

Y mientras tanto los incendios continúan asolando Castilla y León en este mes de octubre. El modelo de prevención de incendios forestales del Partido Popular está seriamente tocado. Nos encontramos en un punto de inflexión en que es necesaria la reacción por parte del Consejero de Fomento y Medio Ambiente, el Sr. Suárez Quiñones, para adoptar medidas que lleguen a conseguir reducir el número de incendios forestales en Castilla y León. Los presupuestos deben hablar de prevención y no de gastos de extinción de incendios forestales en extinción. En estos tres años de legislatura la Dirección General de Medio Natural ha incrementado la partida destinada a los gastos de extinción un 175%, mientras el nivel de inversión en cuadrillas de trabajos selvícolas ha disminuido un 25% entre 2009 y 2016.

Indiscutiblemente la política de prevención pasa por recuperar la inversión para acabar con la temporalidad y precariedad del operativo y por el trabajo formal, serio e integral con todos aquellos territorios de nuestra Comunidad que conviven con el problema específico de los incendios forestales.

La estadística de incendios forestales evidencia que el problema está muy localizado en determinados municipios de nuestra Comunidad. Esto hace necesario recuperar el Plan 42, una iniciativa que con muy poca inversión ofreció muy buenos resultados pero que incomprensiblemente fue desmantelada por el Partido Popular en 2011.

Por todo esto se hace necesario un cambio en el modelo de gestión del operativo de prevención y extinción de incendios y revertir las políticas del Partido Popular para cuidar y proteger nuestros montes y nuestro patrimonio forestal. Es preciso recuperar la inversión perdida en materia de prevención y extinción de incendios forestales a los niveles de los años 2009-2010 con el objeto de aumentar los trabajos selvícolas preventivos, ampliando las épocas de trabajo a 9 u 11 meses en las cuadrillas de empresas privadas que ganan las licitaciones que oferta la Junta de Castilla y León.

Se debe disminuir la excesiva temporalidad (67%) en el operativo público de prevención y extinción de incendios tendiendo a la profesionalidad, permitiendo a los trabajadores ir consolidando puestos y plazas.

La solución pasa por la voluntad de la Junta a adaptar las políticas de prevención a las particularidades de nuestra tierra y recuperar las actuaciones recogidas en el programa del Plan de Medidas Preventivas Contra Incendios Forestales (Plan 42) dirigidas a la población local para que el personal propio de la Administración y/o empresas del sector trabajen de forma preventiva con el objeto de reducir el nivel de incendios de origen antrópico.