La autocomplacencia de datos buenos (casi todos macroeconómicos), no exime de que tenemos otros bastante malos, que afectan a las personas de nuestra Comunidad, personas a las que el presidente ni mencionó.

Cuando hacemos hincapié en estos datos, nos llaman agoreros, y nos acusan de no querer a nuestra Comunidad, de crear una imagen negativa hacia el exterior que no beneficia. Lo cual me recuerda en cierta manera a Jesús Gil, cuando era alcalde de Marbella, que no dudó en esconder (ya sabemos cómo) la pobreza de la ciudad porque daba “mala imagen” y no atraía turistas. Y eso es lo que ha pretendido el Partido Popular, no dar mala imagen de nuestra Comunidad y olvidar lo que existe.

Si no decimos en voz alta que aumentar en 200.000 las personas que acoge la red de protección de familias, es un dato malo, estaremos negando que existen 200.000 familias que no pueden pagar la luz, la calefacción, su casa, y que no tienen un empleo estable.

Y hablando de empleo. Si no decimos la verdad sobre los datos del paro, seguiremos creyendo que vivimos en un modelo ideal. No podemos dejar de hablar de una “bajada del paro” si no decimos tres cosas. En primer lugar que la estadística del paro contempla como “no parado” aquella persona que haya trabajado al menos una hora en la última semana. En segundo lugar que si cruzamos las personas que ya no están en el paro con el número de contratos firmados, son más los contratos firmados que las personas que han salido del paro. Esto nos lleva a la tercera cuestión, que cada persona por lo tanto para los actuales niveles de paro, una persona ha firmado una media de 30 contratos. Y desgraciadamente, mucha gente se sentirá identificada con esta cuestión: concatenación de contratos por horas.

Se olvidó de las mujeres Juan Vicente Herrera, cuando dedicó tan solo 6 minutos de una total de 90 a hablar de las consecuencias de la brecha de género o de la violencia de género. Brecha de género a la que definió como una “lacra que afecta a muchas personas” cuando la realidad sería “una lacra que afecta a muchas mujeres”. Aproximadamente seis veces dijo el presidente mujeres, y no fue precisamente para definirlas como la mitad de la humanidad que sufre la precariedad laboral por el hecho de ser mujer. Y negar esta realidad implica no querer hacer frente a la desigualdad de género, a la violencia machista y por lo tanto a la poca voluntad política de restituir los derechos de la mitad de la población. Pero no nos sorprende, porque mientras celebramos las victorias de nuestras compañeras argentinas por la despenalización del aborto, nos encontramos a uno de los candidatos a la presidencia del PP, Pablo Casado, diciendo que el aborto es una cuestión moral y no de derechos de las mujeres, y a esto lo llaman regeneración de partido.

Se olvidó también Juan Vicente Herrera de sus propias políticas (increíble pero cierto), y de aquello que pactó por ejemplo con el consejo de cooperación, ya que el partido popular rechazó una medida recogida en el propio Plan de Cooperación de la Junta de Castilla y León, así como en la directrices de implementación de la Agenda 2030 en Castilla y León. Una medida muy básica que era el apoyo a las pequeñas cooperativas, especialmente si son de mujeres y pequeñas recolectoras.

En definitiva, no es que no queramos a nuestra Comunidad, es que lo que le pasa al Partido Popular es que quiere que invisibilicemos nuestros problemas, porque lo que no se ve no existe y por lo tanto es más fácil pasar de largo. Pero lamentablemente, presidente Herrera, este es el Estado de Nuestra Comunidad, y por eso nuestras propuestas, muchas rechazadas, fueron y serán encaminadas en esta dirección.

 

Publicado en http://www.acueducto2.com/olvidos-imperdonables/69359