Laguna de Duero. La campaña ‘¿Qué Castilla y León quieres? Las personas, lo primero’, se ha desplazado hasta la vallisoletana localidad de Laguna de Duero paraIMG_20180608_185700_779 recopilar las propuestas, sugerencias y quejas de los vecinos; la delegación de Podemos Castilla y Léon volcará dicha información en el próximo Debate sobre el Estado de la Comunidad que se celebrará a finales de junio.
El secretario general de Podemos Castilla y Léon ha aprovechado su presencia en Laguna de Duero para reprochar a la Administración Autonómica la “minimización” de un conflicto que supone la pérdida neta de 1.400 empleos de la empresa Renault en Palencia y Valladolid, a cuyo desarrollo se encuentra directamente vinculado el municipio.
En Laguna de Duero se han recogido demandas relacionadas con el refuerzo de la Sanidad y Educación Públicas, especialmente en el medio rural; la creación de empleo estable y de calidad, la reversión de la despoblación o un mayor apoyo a PYMES y autónomos. En ése sentido, Pablo Fernández ha recordado el proyecto de Podemos de una Ley de Segunda Oportunidad para dichos colectivos, “esenciales para la dinamización económica de la Comunidad”.
Las papeletas depositadas en la urna morada también han reflejado el anhelo de los vallisoletanos de “echar al Partido Popular”; en el actual contexto de cambio de Gobierno, Fernández se ha comprometido a luchar por el beneficio de Castilla y Léon, que se encuentra en situación “precaria y deprimida” por las políticas del PP, que la han situado “en el vagón de cola”.
Por su parte, el portavoz de Laguna Sí Se Puede, Jesús Sáez, ha recordado reivindicaciones como la implantación de carriles bici o la mejora en las condiciones medioambientales.
Pablo Fernández ha defendido que no hay forma mejor de palpar las necesidades de la ciudadanía que “a pie de calle”, y no “en despachos o reunidos con multinacionales”, comportamiento que ha achacado a Juan Vicente Herrera. El portavoz ha reprochado al presidente de la Junta su defensa de “M. Rajoy”, calificándolo de “ofensa, insulto y prueba irrefutable de que es necesario cambiar el Gobierno” por otro que priorice que “las personas sean lo primero”.