27/06/2018

Valladolid. El portavoz de Podemos en las Cortes, Pablo Fernández, ha reprochado a Juan Vicente Herrera, en el marco del Debate sobre el Estado de la Comunidad, que su partido adolezca de “estrategia, de hoja de ruta” y no sepa “qué Castilla y León quiere”.

En su turno de intervención, Pablo Fernández ha criticado al presidente de la Junta de Castilla y León, que no haya mencionado la despoblación hasta “una hora y cuarto” después de comenzar su exposición. En ése sentido, ha presentado una batería de propuestas enfocadas a paliar la tendencia, basadas en un cambio estructural, que a su vez pasa por un cambio en el modelo productivo, y otro coyuntural, interviniendo la Administración directamente en la economía con el objetivo de generar empleo de calidad.

Ha puesto sobre la mesa el concepto de Renta de Repoblación Rural, una prestación para mayores de 16 años que vivan en poblaciones de menos de 500 habitantes que ayude a quienes decidan permanecer en el ámbito rural, “guardianes” del medio natural, a desarrollar un proyecto vital digno. Así mismo, se aplicarían bonificaciones y exenciones fiscales a aquellas empresas que desempeñaran su labor en dicho ámbito.

La lucha contra la despoblación implica también, en opinión del portavoz de la formación morada, el acceso a Internet en todo el territorio, ya que el “conformismo” de la Administración Autonómica en la materia está “anclando a la Comunidad en el siglo XX”. Así mismo, ha defendido un impulso “real” al I+D+i, para el que inicialmente se destinaron 340 millones de euros en 2017, de los que se ejecutaron sólo 57; también la construcción de escuelas infantiles tanto en municipios que lo soliciten como en aquellos que superen los 5.000 habitantes, o mayor atención al sector forestal, para que se apliquen “criterios ecológicos y no económicos”.

En términos de empleo, ha acusado al Partido Popular de ser responsable, con sus “postulados neoliberales”, de favorecer a empresas privadas que “reparten miseria a diestro y siniestro”, conformado “un oasis” para aumentar beneficios “a costa de empobrecer a los trabajadores”. Además, ha aludido a los autónomos, en régimen de “semiesclavitud”. En ésa línea, ha recordado que 9 de cada 10 contratos rubricados en mayo en Castilla y León fueron de carácter temporal. Aunque ha admitido la subida de afiliaciones a la Seguridad Social, lo ha contrapuesto a los autónomos “destruidos” desde el inicio de la legislatura, que superan los 5.000.

Ante esto, Pablo Fernández ha propuesto un aumento del tramo autonómico del IRPF, así como una Ley de Segunda Oportunidad dirigida a pymes y autónomos, que garantice a ambos colectivos la continuidad de su negocio cuando éste atraviese dificultades. “Basta de rescatar autopistas y bancos”, ha argumentado.

En cuanto a los servicios públicos, el portavoz ha criticado los recortes de más de 1.189 millones de euros en Sanidad, lo que ha tenido como consecuencia que “todas las provincias” se posicionen “en contra de la calamitosa gestión” del consejero. Desde Podemos, apuestan por dotar de más recursos materiales y personales a la Sanidad Pública, así como por proporcionar aceleradores lineales a las regiones que carecen de ello. En cuanto a las crecientes listas de esperas, ha asegurado que son muestra del “deterioro de lo público en favor de lo privado”.

Por otra parte, ha lamentado que la Consejería de Educación destinara 71 de los 77 millones de euros en los que incrementó su presupuesto, a conciertos con la enseñanza privada, ya que significa que “empresas privadas están gestionando la educación”.

Ha aprovechado la ocasión para señalar ante Herrera que su partido es “un pésimo gestor de lo público”, ya que las cifras del INE reflejan que “Castilla y Léon fue la segunda Comunidad Autónoma con peor crecimiento del PIB, con un 1,9%”. Otros reproches han sido la inyección de 50 millones a la Alianza Renault-Nissan que no ampara a los “1.400 trabajadores del tercer turno de la multinacional” en Palencia o Valladolid, el continuado apoyo de la Junta a la empresa Berkeley y la mina de uranio en Retortillo o a las macrogranjas porcinas y bovinas.

Pablo Fernández ha finalizado su intervención asegurando que Castilla y Léon se encontraba “dormida pero está despertando”, “se acabó la resignación” y “tras 30 años de largo y crudo invierno, llegará una primavera de cambio que garantice que las leonesas y castellanas, los castellanos y leoneses, sean por fin lo primero”.