Podemos compromete su apoyo a las plataformas anti mina en la provincia de Ávila

Las políticas aplicadas en cuanto a proyectos extractivos y despoblación parecen encaminadas a convertir Castilla y León en una comunidad “desértica”

Ávila. Podemos ha manifestado su rechazo a la Propuesta de Ley del Partido Popular, aprobada en el último pleno de las Cortes de Castilla y Léon, que facilitará la instalación de explotaciones de minería a cielo abierto y omitir la autoridad de los poderes locales.

Desde Podemos Ávila han querido sumarse a las reivindicaciones defendidas por las diferentes plataformas anti-minas de la provincia, así como por los diferentes colectivos afectados por la implantación de dichos yacimientos, movilizados en la última semana a causa de la decisión de las Cortes de beneficiar la causa empresarial por encima de la medioambiental.

La formación ha lamentado que la falta de iniciativas “verdaderamente sostenibles, que busquen la diversificación del tejido económico de la Autonomía”, haya causado una apuesta del Gobierno Autonómico por transformar Castilla y León en zona minera. En ése sentido, han recordado que los jóvenes castellanos y leoneses más cualificados continúan emigrando a las ciudades, que el sector agropecuario familiar y de mediano tamaño languidece y los municipios se desangran en términos de población, pero no cesan sus iniciativas relativas a la extracción y el vertido, justificándose en que “ancha es Castilla”.

“Defienden el mundo rural pero por sus obras y por el desprecio al derecho medioambiental los conoceréis”, han afirmado desde Podemos Ávila, aludiendo a casos como Ciudad del Medioambiente, Meseta Esquí o Ciudad del Golf. Además, han reprochado al PP, a la cabeza de la Junta, que valoren positivamente los proyectos en términos de “tamaño, gravedad e insensatez”. Siguiendo esa pauta, Podemos ha vaticinado con pesar un futuro en el que el campo ofrecerá “una dramatización rural del campo, pero sin campesinos, sólo figurantes”.

Los supuestos modelos de crecimiento implantados hasta la fecha “destruyen otras alternativas más duraderas y diversificadas”, ha añadido la formación morada, aportando ejemplos como “el turismo sostenible, la agricultura, ganadería o industria de transformación”. El proceso, han criticado, pasa por captar ayudas económicas públicas, explotar un sector a corto plazo y abandonar el territorio dejando tras de sí un erial.

Finalmente, han hecho hincapié en la necesidad de retener población y atraer la que ya se ha marchado del mundo rural al coste que sea, ya que la aparición de un “agujero demográfico, económico y ecológico en el centro de la península” sería “desastroso” a todos los niveles.