Podemos logra que se agilice la expedición del certificado de acreditación de las trabajadoras de ayuda a domicilio

El servicio de ayuda a domicilio es una labor extremadamente importante en nuestra sociedad y que merece el reconocimiento debido. A este respecto hay que recordar que, por mandato legal, desde 2011 se empezaron a realizar los cursos de acreditación profesional de las trabajadoras de ayuda a domicilio, y que imponía una cuota del 35% de acreditación para este sector en ese mismo año, para llegar al 100% en el año 2015. Como esta cifra no se llegó a alcanzar en 2015, se dio una prórroga para cumplir ese mismo objetivo en 2017.

En Castilla y León se vienen incumpliendo estas cuotas de acreditación de manera sistemática. En nuestra comunidad comenzaron en 2011 las convocatorias (incumpliendo de este modo el 35% que marcaba la legislación) y a día de hoy la cifra de personas acreditadas es sólo del 45%. Es decir, la mitad de las trabajadoras aún siguen sin recibir el reconocimiento que les corresponde.

Además, hay que destacar la lentitud del otorgamiento de estas acreditaciones por parte de la administración: las trabajadoras que cursaron su acreditación profesional en la primera convocatoria del año 2012 recibieron su título en noviembre de 2016. Como resultado de la inoperancia de las autoridades vemos cómo muchas personas, a pesar de poder seguir ejerciendo su profesión, permanecen en un limbo administrativo del que no podrán salir si no se siguen realizando convocatorias y a mayor ritmo. A pesar de que en la próxima convocatoria está previsto que entren las personas que se quedaron fuera en la última, esto no asegura que la totalidad de las trabajadoras actuales de este sector ni las nuevas que puedan incorporarse accedan a la misma ni, por lo tanto, consigan su acreditación.

Por todo ello nuestro partido ha conseguido que se apruebe en las Cortes de Castilla y León que las autoridades se comprometan a una mayor celeridad en la expedición de títulos, además de fijar los mecanismos para que las convocatorias se publiquen con una cadencia superior, y asegurar así las reposiciones de personal.