Podemos consigue que se apruebe una iniciativa para facilitar el vínculo cultural con CyL de los niños que viven en el extranjero

Podemos ha conseguido que se apruebe en las Cortes de Castilla y León una PNL (Proposición No de Ley) para facilitar la estancia en centros educativos públicos de la comunidad a los niños y niñas españoles o hijos de españoles que residan en el extranjero. La duración mínima de esta estancia será de una semana y la máxima de tres. La plaza que se les adjudique a estos niños tendrá un carácter temporal y se llevará a cabo en aquellos centros públicos con plazas vacantes más próximos al domicilio en el que reside su familia, atendiendo a las necesidades lingüísticas del alumno en acogida.

Es importante recalcar que esta propuesta es pionera en España y responde a las sugerencias de Podemos Exterior, conocedores de las necesidades de las familias que viven en el extranjero, y que venían reclamando que se facilitase, de algún modo, la vinculación de sus hijos con la cultura castellana y leonesa.

Nuestro grupo parlamentario considera que esta iniciativa afecta y ayuda a distintos grupos familiares de castellanos y leoneses que tuvieron que emigrar. A saber:

  • A las familias, niños y niñas que no tienen previsto volver de forma inmediata a Castilla y León, pero que quieren que sus hijos e hijas sigan vinculados a esta tierra.
  • En segundo lugar, a las familias, niños y niñas cuyos progenitores tienen pensado volver a Castilla y León, pero a los que les da miedo el cambio radical por el que tendrían que pasar sus hijos al enfrentarse a un entorno tan diferente al que estaban acostumbrados.
  • Y, por último, a los hijos e hijas de castellanos y leoneses emigrados que soliciten, por ejemplo, lo equivalente a una beca Erasmus en su país de origen. De este modo pueden decidir con mayor facilidad venir a las Universidades de Castilla y León si han establecido un contacto previo con nuestra comunidad.

No podemos olvidar, y no nos cansaremos de repetirlo, que dada la tasa de despoblación que sufrimos en nuestra comunidad, no podemos permitirnos perder la oportunidad de implantar medidas que faciliten que los menores castellanos y leoneses emigrados puedan acabar desarrollando su proyecto vital en su tierra. A nuestros emigrados no les podemos negar la posibilidad de, algún día, poder volver a su hogar. Y esto no sólo en aras de cumplir con la legalidad vigente, sino por justicia y por afecto y comprensión con nuestros conciudadanos, estén aquí o allende nuestras fronteras.