Podemos CyL propone un Plan Estratégico para el sector lácteo

Rubén Valín ha pedido a la consejera de Agricultura y Ganadería “que se siente a dialogar con representantes del sector”

Valladolid. El secretario de Despoblación, Mundo Rural y Soberanía Alimentaria de Podemos Castilla y León, Rubén Valín, ha exigido a la consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, que “deje de lucir palmito en las ferias y empiece a trabajar para sus administrados”.

Valín ha realizado estas declaraciones durante la concentración convocada por los sindicatos agrarios en defensa de unos precios justos para el sector ovino y caprino de leche. Ha criticado que “mientras están en riesgo de desaparecer muchas explotaciones pequeñas y familiares”, la Junta de Castilla y León hace gala de “nula voluntad política para solucionar el problema”. “La cifra de producción de leche a nivel estatal corresponde en un 60% a Castilla y León”, ha defendido Valín, añadiendo que dicha industria es la que sostiene miles de “empleos directos e indirectos”.

En ésta tercera concentración, el responsable autonómico de Soberanía Alimentaria se ha sumado a las reivindicaciones del sector ganadero y agrícola: un pago por cada litro producido que supere el coste de producción, unos precios mínimos para que el sector “deje de arruinarse poco a poco”. En la actualidad, los precios por litro se sitúan ligeramente por encima de 0,70 céntimos; la estimación de los ganaderos para producir sin pérdidas sitúa esta cantidad en 0,84 céntimos de euro por litro.

Así mismo, ha propuesto la creación de una mesa de negociación que incluya a los sindicatos, a los representantes de la industria y a la consejera Milagros Marcos. En ése sentido, ha afirmado que es “una vergüenza y una lástima” que no todas las asociaciones agrarias hayan apoyado la movilización.

Finalmente y para regular los diferentes aspectos del proceso de producción, Rubén Valín ha abogado por un Plan Estratégico del Sector Lácteo, que refleje las reivindicaciones de la industria agroalimentaria, fije los precios mínimos y apueste por las explotaciones familiares, ya que “son las que cohesionan el territorio y contribuyen a fijar población”. Dicho plan estratégico englobaría no sólo la producción, sino las condiciones en las que se produce la misma, siempre en colaboración con las demandas del sector porque “no pide más que algo legítimo”.