En Podemos consideramos que las relaciones laborales indefinidas deben ser la norma en una sociedad, ya que favorecen la estabilidad del o la trabajadora y esto redunda en una mayor calidad de vida. Por desgracia, en nuestra tierra, los indicadores nos muestran datos preocupantes:  la contratación laboral en primer trimestre de 2018 en Castilla y León fue de 200.600 contratos de trabajo de los cuales solamente 20.874 contratos fueron indefinidos. De los 179.726 temporales restantes, más de un tercio tienen una duración de menos de siete días. Estamos hablando, en este caso, de contratos de días e incluso por horas, ratificándose la profunda precarización de las relaciones laborales en Castilla y León.

No hay que dejarse engañar por los datos que nos quieren vender desde el gobierno regional ya que, a pesar de que la contratación sube, las cotizaciones sociales bajan (al igual que en el resto del país) debido a que la mayoría de estos nuevos contratos son temporales y a tiempo parcial. Esta es una clara muestra, intolerable, de pérdida de derechos de los trabajadores, como así también lo corroboran las principales organizaciones sindicales. La triste situación es que este tipo precario de contratación está al alza, posicionándose en estos momentos en la cifra más alta de la historia.

Por todo ello, Podemos Castilla y León ha pedido a la Junta que se aplique la legislación vigente a este respecto, recogida en diversos tratados internacionales, en la Carta Social Europea y en la Directiva Europea sobre trabajo temporal en donde se dice claramente que este tipo de contratación debe sustentarse de forma estricta al principio de causalidad. Además, hemos exigido que se sancione de forma plenamente disuasoria la utilización fraudulenta y abusiva de la contratación temporal y se acate, de este modo, la sentencia del tribunal de justicia de la Unión Europea y la Directiva sobre trabajo temporal.