El PP rechaza la iniciativa de Podemos para que se evalúe con más exhaustividad la distinción de respeto a la igualdad de género que obtienen algunas empresas

Para Podemos la igualdad de género no es, ni puede ser nunca, un concepto vacío de contenido. De poco valen las distinciones o las buenas palabras si, en la práctica, los principios lógicos de igualdad entre hombres y mujeres no se cumplen. Eso es lo que hemos pretendido revisar con nuestra iniciativa.

En el año 2002 la Consejería de Sanidad y Bienestar Social crea la distinción «Óptima Castilla y León» y se regula la figura «Entidad Colaboradora en Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres». En ese momento, la Junta de Castilla y León pretendía introducir un método para la igualdad de oportunidades en empresas y entidades entre mujeres y hombres. La distinción Óptima implica un reconocimiento a la consecución de una serie de medidas que implementan la igualdad entre hombres y mujeres en su seno, tales como la realización de un plan de igualdad, desarrollar una política de empresa no sexista con acciones como la promoción laboral de las mujeres, su formación o la eliminación de lenguaje y actitudes sexistas, entre otras.

¿Cuál es el problema que denunciamos? Pensamos que el desarrollo de políticas y acciones en materia de igualdad en el ámbito empresarial debe ser de obligado cumplimiento y, por tanto, tal y como prevé la legislación vigente, sancionable en caso contrario. Las políticas dirigidas únicamente a la distinción y no a la sanción no son garantistas con el cumplimiento de la legislación. Dicho esto, en concreto los premios Óptima no garantizan que todas las empresas distinguidas mantengan en el tiempo el desarrollo de dichas acciones. La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades tiene una nula capacidad de evaluación y seguimiento como hemos podido comprobar en la documentación expedida por dichas entidades. Por otro lado, los criterios para la distinción no se estipulan con claridad ni hay forma de conocer que realmente se cumplen o si son meras declaraciones de intenciones.

A pesar de que lo que pedimos es que se cumplan simple y llanamente las leyes ya vigentes, el PP ha vetado propuestas como: realizar una valoración de requisitos que amplíe la existente dirigida por personas especialistas en igualdad que comprueben la consecución de las acciones realizadas tras la solicitud, el cumplimiento de la legislación vigente en materia de igualdad, la situación de inicio de los puestos, remuneraciones etc. de las mujeres que trabajen en dicha empresa o entidad y la situación general de inicio in situ para evaluar posteriormente la evolución; la adopción de medidas de evaluación más exhaustivas que las establecidas hasta ahora para el seguimiento del cumplimiento que otorga la distinción Óptima; el establecimiento de la obligatoriedad de reuniones semestrales de la Comisión de Igualdad, así como que las mismas estén asistidas por una especialista en materia de igualdad, sean paritarias y sean partícipes del proceso de seguimiento y evaluación.

Como veis, pretensiones nada extrañas ni disparatadas, pero el PP, insistimos, no ha estado nunca por la igualdad, ni tiene atisbos de estarlo algún día.