Presupuestos de la Deuda

De la deuda generada por décadas de gobierno del PP en Castilla y León con las personas de esta tierra y de la deuda contraída por su mala gestión, que termina por ser en estos presupuestos la “tercera consejería” por volumen económico.

Mal presagio que al debate de la enmienda a la totalidad no se le dé la importancia que por lógica tienen las cuentas anuales de la comunidad, convirtiendo el hemiciclo en un photocall a mayor gloria de la ministra de turno. Los ocupantes de los escaños populares y sus acólitos naranjas ya han pactado unos presupuestos que se ponen de espalda a la realidad de los castellanos y leoneses y aún más olvidan a las castellanas y a las leonesas con esa sangrante reducción del 41% para la inserción laboral de víctimas de violencia machista.

Parecido interés muestra el PP por la cultura y el turismo, cuando la Consejería del mismo nombre consigna 0,04% del total para Cultura, un ridículo 0,01% para Deporte y un 0,02% para Turismo. Esto último no impedirá las habituales fotos en FITUR y sus degustaciones.

El dinero para la agricultura y la ganadería, vitales en esta tierra, no se dedica a la agricultura ecológica ni para el I+D+i, ni a crear empleo, ni a un fondo para ayudas de emergencia. Esas partidas tienen el apéndice de “trabajos realizados por otras empresas”.

Sin avances en la consejería de Presidencia, donde olvidan: Memoria Histórica, programa de retorno o el Consejo Comarcal del Bierzo.

Olvidadiza también es la Junta y su Consejería de Industria: no se acuerdan de la necesaria revitalización industrial en cada provincia, en el entorno de Garoña o en la minería de León. Y Fomento y Medio Ambiente deja en el limbo también la depuración de aguas, la ordenación de montes o las carreteras autonómicas. Sirva como ejemplo que el año pasado sólo se ejecutaron 1.000 euros, cuando hay 5.000 personas fuera de las ayudas al alquiler; por si esto fuera poco, se atisba una nula sensibilidad por la prevención de los incendios forestales, a la que no se le dedica ni un euro.

Sanidad y Educación cuentan con las dotaciones económicas más altas, pero buena parte de ellas se dedican a conciertos y privatización de servicios, donde el canon del HUBU acapara buena parte del presupuesto. Muchas mujeres del entorno rural ya no pueden hacerse las revisiones para prevenir el cáncer de mama porque el PP ha retirado los vehículos sanitarios que hacían las pruebas de detección precoz en los pueblos. Y en materia de Educación lo que hace la Junta es trasladar los compromisos incumplidos de un ejercicio a otro.

Al contrario que el PP que gusta de lo privado, nosotros apostamos y apostaremos por lo público.

Nuestras enmiendas en Sanidad incorporan partidas para la construcción o renovación de centros de salud y hospitales, adquisición de aceleradores lineales, aumento de plantillas en atención primaria y paliativos, lo que significa la creación de empleo público a la vez que se revierten las privatizaciones, o el estudio y posterior elaboración de un modelo diferente y más justo de asistencia sanitaria.

En Educación contemplamos mover partidas de lo presupuestado para dedicarlas al mantenimiento de escuelas rurales, la apertura de los comedores escolares en periodos no lectivos, la construcción de centros de primaria y secundaria, aumentar la inversión en Universidades Públicas y el número de becas y un plan contra el fracaso escolar, entre otras.

La despoblación es la mayor amenaza que se cierne sobre Castilla y León. Estos presupuestos no contemplan ninguna asignación específica para combatirla. Las cifras del paro, especialmente en algunas provincias, empujan a nuestros conciudadanos a la emigración. Por este motivo en las enmiendas sobre empleo proponemos un programa personal de integración y empleo para trabajadoras desempleadas del ámbito rural, el apoyo a la creación de empresas que impulsen la economía verde y el desarrollo de empresas, más allá de lo agrario, que potencien la economía rural. También destinamos una partida para la economía social y los autónomos, grandes olvidados en las políticas de PP y su bastón naranja, C´s.

La Consejería de Familia e Igualdad no ha incrementado su presupuesto en los últimos 10 años. Las necesidades de Castilla y León cambian y la Junta no lo ve. Prima el pago de la deuda sobre lo social.

Tenemos una Comunidad además de despoblada envejecida, y por ello queremos destinar parte del presupuesto de la Consejería de Igualdad a aumentar el personal para la atención de personas mayores en residencias y centros de día. También para los centros de acogida para mujeres víctimas de violencia o la atención a familias vulnerables. Apostamos por una igualdad real.

La auténtica deuda no la tiene la Junta en los presupuestos, sino que la tiene con la sociedad civil, con los autónomos, con las personas paradas, con el funcionariado público y, en general, con toda la ciudadanía.

José Luis Sanjuán, miembro del CCM de Soria