Punto de no retorno. La provincia se asoma a la despoblación terminal mientras la junta mira hacia otro lado

Soria es la provincia más despoblada de España y de Castilla y León desde que se tienen datos. En el Censo de 1857 (INE) constan 147.468 habitantes. A 1 de Enero de 2016 (INE) la población residente es de 90.872, de los cuales 22.468 tienen 65 ó más años.

Desde 1950 a 1970, el franquismo promovió los polos de desarrollo en las grandes ciudades y en Soria se vaciaron muchos pueblos. Con la democracia y la entrada en la Unión Europea, Soria no ha hecho más que seguir desangrándose. En el siglo XXI, la llegada de unos 10.000 inmigrantes extranjeros supuso una aportación de población joven. Pero a partir de 2010, con la crisis económica, muchos de ellos se fueron.

La forma de revertir esta dramática situación se ha de basar en políticas para fijar la población, sobre todo la activa; atraer nuevos pobladores y actividad económica con medidas fiscales y sociales (apoyo a la mujer, a jóvenes, a emprendedores, a empresas que mantengan empleo digno, con criterios de rentabilidad social y respeto al medio ambiente…); y dotar a las zonas rurales de servicios dignos.