“Las multinacionales nos están llevando a la ruina”. Así se expresaba Fernando, ganadero de caprino en Candeleda (Ávila), al ser preguntado por la situación que atraviesa el sector. Denunciaba conmocionado que la bajada del precio fijado por Lactalis (la multinacional francesa que domina el mercado de la leche y cuyo precio se convierte, de facto, en el precio oficial), “ha bajado casi un 50% en tan sólo un año”, obligando a los ganaderos a vender sus productos por debajo del precio de coste. “Cada día que saco a las cabras pierdo dinero”, aseveraba el pastor, preocupado por el devastador efecto dominó que está teniendo el duro ajuste impuesto por Lactalis. “Están cerrando todas las ganaderías, una detrás de la otra, y no se dan cuenta de que esto es una cadena, que si cae la ganadería se hunde la agricultura que produce los piensos, y así sucesivamente.”

La ganadería caprina, además de ser una importante fuente de empleo en Ávila, es crucial para la limpieza de los bosques y la prevención de incendios.

Desde Podemos ya se preparan iniciativas para “defender un sector crucial para Castilla y León de los embates de Lactalis”.