Si votamos cambio, que no nos den el cambiazo

GUILLERMO SAN JUAN.- Consejo Ciudadano de Segovia

La necesidad de los sistemas de protección social ha generado un enorme consenso en la sociedad española, recogido en algunos de los pilares de la Constitución del 78. La última legislatura del PP lo ha roto en gran parte, aunque las políticas de austeridad comenzaron en el año 2010, con Rodríguez Zapatero. La modificación PP-PSOE del Art. 135 de la Constitución, la Ley de Estabilidad Presupuestaria, la Reforma de la Administración Local y la LOMCE son pilares de una arquitectura legal que pone en peligro los sistemas de protección y nuestras condiciones de vida.

Este programa económico no ha cumplido sus objetivos: 2015 se ha cerrado con un déficit cercano al 5% y se ha incrementado la deuda en más de un 30%, situándola en el 100% del PIB. Paradójicamente, se ha generado crecimiento al final de la legislatura, cuando, por motivos electorales, se paralizaron los recortes. Esta política económica ha generado crecimiento cuando ha dejado de aplicarse. La evidencia nos confirma que la austeridad apenas disminuye el desempleo después de haber expulsado a 500.000 jóvenes del país y a otras 450.000 personas del mercado laboral.

Las políticas de austeridad del gobierno Rajoy han sido las más extremas de nuestra historia reciente. Han ensanchado la brecha entre españoles. Han dejado en la cuneta a más de 13.560.000 personas y sus consecuencias las seguiremos pagando la gente corriente: con el 21% de IVA y el incremento del 16% en los costes del transporte; con la bajada de salarios; con el sobrecoste del recibo de la luz; con los 40.000 millones recortados en sanidad y en educación.

Este programa a medida del IBEX 35 ha reducido en más de un 30% la hucha de las pensiones, mientras el 80% de los pensionistas tienen que dedicar 290 euros de media al mes para ayudar a sus hijos y nietos. Los casos de depresión y ansiedad asociados a la situación económica y laboral han aumentado un 19,4% y un 8,4% respectivamente. Además, la falta de supervisión bancaria ha supuesto que dos millones de familias pagaran un sobrecoste en sus hipotecas de más de 24.000 millones de euros por las cláusulas suelo.

El programa económico del pacto PSOE-Ciudadanos no da marcha atrás en esta política económica, no deroga las leyes que la hacen posible y se apoya en ellas. Cuando la sociedad se ha fragmentado por unas políticas tan agresivas, su recuperación no se puede construir con las mismas políticas que la han roto previamente. De la misma forma que el pirómano no es el indicado para cuidar un bosque, si Pedro Sánchez y Albert Rivera quieren el Cambio no pueden continuar con las políticas económicas de Rajoy.