Sofía Castañón: “El Pacto de Estado Contra la Violencia de Género no son más que recomendaciones sin obligación de cumplimiento”

El viernes 23 de febrero ha tenido lugar en la Sede de Podemos Castilla y León un importante acto titulado “El Pacto de Estado sobre la Violencia de Género: conquistas, carencias y retos”, en el que se han analizado los acuerdos de este pacto (a nuestro entender muy insuficientes y vagos), lo que creemos que se debería haber incluido y no se ha hecho, y por lo que tenemos que seguir luchando en un futuro. Todo ello ha sido magistralmente explicado por nuestras tres ponentes: Sofía Castañón (Diputada y Portavoz de Unidxs Podemos-En Comú Podem-En Marea en la Comisión de Igualdad en el Congreso), Laura Domínguez (procuradora de Podemos en Castilla y León) y María Hernández (Secretaria de Feminismos y Políticas de Igualdad de Podemos Castilla y León).

La primera en intervenir ha sido María Hernández, quien nos ha hablado de la insuficiente dotación que tiene este Pacto de Estado. “El presupuesto es de 1.000 millones durante 5 años. Esa cantidad se tiene que repartir entre todas las Administraciones, lo cual hace que en el fondo este dinero no llegue para nada. Al menos nos quedaremos con que es un punto de partida para la atención real a las víctimas de la violencia de género”. Pero, para Hernández, aún existen carencias más allá de las económicas: “falta el compromiso de especificidad y finalidad de esas partidas presupuestarias: cuánto dinero tiene que destinarse a casas de acogida, que no se utilicen subcontratas, que no se utilicen malas artes para bordear la línea de lo legal”, aclara. Pero, por si fuera poco, nos recalca la Secretaria, “no se incorporan políticas de igualdad que garanticen la prevención de la violencia machista, ni se deja participar en el trámite del Pacto de Estado a mujeres ni a colectivos feministas como sí hacen la ONU o el Consejo de Europa ni, por supuesto, tampoco se incluye el enfoque de estos colectivos”, dice.

Más tarde ha intervenido la procuradora Laura Domínguez incidiendo en la contextualización del Pacto de Estado. “La Ley del año 2004 podemos decir que fue un primer Pacto de Estado. Es el momento en el que la violencia de género sale del ámbito privado y se canaliza por primera vez a través de lo público. Se puede decir que sale de las casas de acogida y se lleva al terreno de lo público. Y es de agradecer a las mujeres socialistas ese primer paso que dieron”, explica.

photo_2018-02-23_20-54-41 (2)Domínguez se hace la pregunta de por qué si ese Pacto de Estado de 2004 no se ha llegado a cumplir lo tendría que hacer este que se acaba de aprobar. “Aquel primer Pacto de Estado, con las carencias que tiene, no funcionó porque no se llegó a presupuestar y, por otro lado, por la falta de creencia en lo que se había legislado. Ni PP ni PSOE llegó a creer entonces de verdad en la necesidad de aquello. Se puede decir que el feminismo, con algunos inicios tibios, queda completamente truncado durante los 40 años de dictadura y es ahora el momento en el que el feminismo es algo de masas, hegemónico. Nosotras somos las que tenemos que cerrar esta brecha abierta en la sociedad, y no permitir que aquellas personas que nunca han creído en el feminismo cierren en falso este problema”, explica.

Para concluir su intervención, Laura Domínguez ha detallado la situación existente en nuestra Comunidad. “Castilla y León tiene una ley sobre violencia de género bastante más avanzada que la que se crea en 2004 y las existentes en otros territorios de España. En el caso de Castilla y León esta ley es de 2010. Y es más avanzada porque admite como víctimas de violencia de género a todas las víctimas de violencia económica, simbólica, y víctimas que están fuera del ámbito de la pareja o expareja, es decir, cualquiera que ejerza violencia sobre la mujer aunque no tenga un vínculo afectivo. El problema es que esta ampliación de la ley autonómica en la práctica sirve para poco ya que, de hecho, la protección sólo se da a las personas que entran dentro de la ley integral española que son las que pueden acudir a la red de intervención. El resto de víctimas que contempla nuestra ley autonómica quedan, por tanto, excluidas a la asistencia jurídica, psicológica y a los servicios sociales”, argumenta.

photo_2018-02-23_20-54-41 (3)Por último, ha tomado la palabra la diputada Sofía Castañón, quien nos ha explicados las dificultades que surgieron el año pasado para poder llegar al acuerdo del Pacto de Estado. “Para empezar el tema se trató en una Subcomisión, la cual, a diferencia de las Comisiones que siempre son abiertas y retransmitidas, sólo es pública si todos los partidos llegan a un acuerdo. En este caso el PP se negó a que fuera pública. El pacto salió adelante con 214 medidas aprobadas en comisión y 231 en Pleno, ya en septiembre. Pero si alguna medida no es aprobada por todos los grupos no se incluye. Al final al necesitarse tanto consenso queda una especie de PNL (Proposición No de Ley), una amalgama de recomendaciones que no conllevan ninguna obligatoriedad de cumplimiento”, aclara.

La diputada, además, ha explicado los puntos que han llevado a nuestro partido a la abstención en este Pacto de Estado: “En un escenario en el que el Pacto de Estado va a salir adelante igualmente, creemos que nuestra posición política debe ser la abstención para no dañar a la ciudadanía, ya que este Pacto no soluciona los problemas de violencia de género por varias cuestiones: no hay un calendario de ejecución para las medidas ni un presupuesto con una trazabilidad clara para que sepamos de dónde sale el dinero y adónde va; el pacto no incluye medidas de igualdad, que son la base para evitar el hecho de la violencia en sí; se está perdiendo una posibilidad histórica de hacer un cambio de paradigma en la violencia de género desde el legislativo, ya que sólo se da respuesta a un tipo de violencia de género, y no a todas las variantes que existen; y además, tampoco se está contando con las ideas el movimiento feminista. Todo ello ha desembocado en nuestra abstención”, concluye.