Soledad Luque: “El robo de bebés se llegó incluso a legislar en la posguerra española”

En la actualidad hay presentadas unas 2.000 denuncias por robos de bebés en España

El sábado 10 de marzo se ha celebrado en la Sede Autonómica de Podemos un acto reivindicativo y emotivo a la vez. En él nuestro partido ha tenido el honor de contar con Soledad Luque, presidenta de la Asociación “Todos los niños robados son también mis niños”, y con Pilar Navarro, persona a la que le fue arrebatada una niña y miembro, también, de la Asociación antes mencionada; a ellas hay que sumar la presencia de Israel Álvarez, Secretario de Anticorrupción, Transparencia y Justicia de Podemos Castilla y León.

El acto ha comenzado con la proyección de un magnífico documental en donde se explica la trágica problemática de estas personas: el robo de sus bebés recién nacidos, las embusteras respuestas acerca de la supuesta defunción de estos, la trama organizada y el auténtico tráfico de seres humanos que se llevó a cabo en la España de la Guerra Civil y que continuó en la posguerra (incluso en el período democrático), las penurias e impotencia que sufren estas personas en su búsqueda por encontrar a la familia robada, o las dificultades que el propio Estado y los poderes fácticos, en su afán de autoprotección, presentan para el esclarecimiento de la verdad y la reparación de la justicia quebrada.

photo_2018-03-10_12-23-22Soledad Luque nos ha explicado los inicios de la Asociación: “llevamos desde el año 2009 luchando porque las víctimas de bebés robados tengan verdad, justicia y reparación. Esta lucha la llevamos a cabo con las instituciones en España y fuera de España, en concreto, con la querella argentina”, dice. El asunto llegó a ser de tal magnitud que estos hechos se institucionalizaron: “incluso se legislaba a través de Decretos el robo legal de niños, como el que se promulgó en el año 1940-1941. Después, el robo de niños ha continuado en diferentes etapas y por diferentes motivos, pero al menos hasta 1987 cuando se promulga la primera ley de adopción y hasta 1999 que es cuando se declara inconstitucional el parto anónimo ha habido este tráfico de niños recién nacidos en España”, comenta.

Luque nos aporta unas cifras escalofriantes: “hasta el año 1952 se sabe con bastante certeza que unos 30.000 niños fueron robados a sus madres al nacer y que se corresponde con el robo de niños a las madres republicanas. Después de ese año y durante toda la dictadura el número de niños robados es incalculable, trasladándose también a otros colectivos vulnerables como madres solteras o madres de familias numerosas. Estamos hablando de miles y miles de niños desaparecidos en clínicas y maternidades. Las denuncias sabemos que rondan las 2.000, de las cuales 1.500 están ya archivadas, y de las 500 que no lo están sólo 5 ó 6 siguen vivas”, dice.

Por su parte, Pilar Navarro ha recordado que “no todo el mundo denuncia, bien por miedo, o por no revivir una historia muy dolorosa para la familia. Por esto, el número de 2.000 denuncias no refleja fielmente la cantidad de niños desaparecidos. Por ello es muy importante el trabajo legislativo que también hacemos desde la Asociación respecto a conseguir que los parlamentos aprueben iniciativas legales que amparen el derecho de esas madres y familias, aunque algunos partidos no están por la labor” explica.

photo_2018-03-10_12-17-41Para Navarro las constantes que se repiten en estos delitos de lesa humanidad son siempre las mismas: “la principal es la de la vulnerabilidad económica: matrimonios jóvenes e inexpertos que jamás dudarían de una bata médica o de un hábito y que casi en su totalidad procedían de familias de perdedores de la Guerra Civil; podríamos decir que otra constante sería el gran número de supuestas muertes de bebés por otitis, una enfermedad que no parece tan grave como para provocar el fallecimiento de un ser humano. Otra tónica que se repite es que mayoritariamente estos niños robados lo fueron con menos de 24 horas de vida, lo cual significa que se considerase aborto y faltase la inscripción en el libro de registro. Además, la mayoría de ellos se robaban en el paritorio o en la propia habitación. De esta manera ninguna familia puede acreditar que ha tenido un hijo. Muchas personas aún hoy no conocen ni siquiera su verdadera identidad”, concluye.

Para nuestro partido es un deber ético y moral hacer todo lo posible para que la tremenda injusticia que se ha llevado a cabo con estas mujeres y para con sus familias pueda ser reparada. Nuestro empeño no debe ser otro que el de atender actos de reparación como el que propone esta asociación. Y a este respecto, que nadie dude que vamos a estar siempre de su lado.