“Somos un instrumento para que la realidad se vincule al Parlamento” Entrevista a Ana Marcello

Entrevistamos a la Diputada por León, que nos explica cómo está siendo su entrada en las Cortes Generales y sus principales retos y motivaciones.

La joven Diputada por León nos explica cómo está siendo su entrada en las Cortes Generales y sus principales retos y motivaciones.

Dime una cosa… ¿De dónde sales tú?

Yo soy trabajadora social. Me formé en la Universidad en León. Por falta de oportunidades para trabajar, pero no ya de lo mío, sino de cualquier cosa que me permitiera vivir decentemente, me tuve que marchar a vivir a Madrid. Mi intención es y ha sido siempre regresar en cuanto pueda a mi tierra.

En Madrid me impliqué en un proyecto de cooperativa de intervención social y también trabajé en el Servicio de Ayuda a Domicilio de la Comunidad de Madrid. Con la política del Partido Popular, el servicio se vio gravemente afectado por los recortes. Entonces decidí implicarme en el movimiento sindical, pero no principalmente por reivindicar mejoras en nuestras condiciones de trabajo, sino para luchar por dignificar la atención que prestábamos a la gente.

También me impliqué en la lucha por el derecho a una vivienda digna y participé en la PAH. En este proceso de empoderamiento tomé conciencia de que necesitábamos un instrumento para intervenir en las instituciones. Participé en el proceso de Vistalegre de PODEMOS y luego entré a trabajar para la Secretaría de Relaciones con la Sociedad Civil.

¿Podrías explicar cómo has vivido la llegada de PODEMOS al Congreso de los Diputados?

Creo que era un paso histórico que se dio, que entrara gente normal al hemiciclo… y vimos el nerviosismo de las fuerzas que llevaban oyendo mucho tiempo que eso podía pasar y constataron con sus propios ojos que el bipartidismo estaba roto y que entraba una fuerza llena de gente nueva.

Y tú, ¿cómo viviste aquella jornada histórica de constitución del Parlamento y los debates de la investidura fallida de Pedro Sánchez?

Pues muy emocionada y además acordándome un montón, porque estábamos en contacto con la gente de León. Sentí que mereció la pena todo el esfuerzo de la campaña, todo el esfuerzo durante tanto tiempo, este año y medio de locura. Merecía la pena estar ahí porque era necesario. Y me pareció que era emocionante, un momento histórico, pero a la vez me pareció muy lamentable la falta de educación que mostraron en el hemiciclo la gente de bien, supuestamente bien educada, bien vestida de traje y bien peinada, y que supuestamente tenían que oler mejor que nosotros. Demostraron que educación tenían mucha menos.

“Era un paso histórico que entrara gente normal al hemiciclo”

¿Cómo ves la situación de cara a la formación de gobierno?

Bueno, en este momento las cosas están un paso más claras. Desde el principio se le dijo que los números no daban, que si realmente querían construir un gobierno de izquierdas y de cambio debería ser con las fuerzas de la izquierda y del cambio. Si Pedro Sánchez decide que esas fuerzas del cambio son Ciudadanos, que simplemente son lo nuevo viejo y la muleta del PP, nosotros entendemos que nos vamos a desmarcar de ese tipo de acuerdos porque ahí no entramos, porque su proyecto de país es totalmente distinto al nuestro. En su documento o en sus acuerdos pueden dar diferentes acentos de reformas sociales, pero como no haya un cambio de modelo económico y fiscal, es imposible que todas esas buenas propuestas se lleven a la práctica. Son brindis al sol. Hemos vuelto a decir que, desde el principio, mano tendida, que si hay cualquier opción de que haya un gobierno de progreso, por nuestra parte no hay ningún problema, y para eso ponemos el ejemplo de Valencia, que demuestra que el pacto es posible y que, si el PSOE quiere, los números dan con el resto de las fuerzas que sí que son del cambio.

¿En qué comisiones estás, cuál es tu trabajo parlamentario?

Estoy en dos comisiones. Una es la de Empleo y Seguridad Social y la otra es la de Sanidad y Servicios Sociales. La de Empleo y Seguridad Social ya ha echado a rodar y hemos tenido la primera reunión de trabajo con el resto de las fuerzas políticas, cuyo interés en ponerse a trabajar está siendo escaso porque planteaban que era mejor aplazar el inicio de las comisiones y nosotros consideramos que era necesario ponerse en marcha y por eso la convocamos tan pronto. Mientras, nuestro grupo se sigue reuniendo con los colectivos de trabajadores y trabajadoras en situación precaria, y presentando Proposiciones No de Ley (PNL), propuestas de ley, preguntas… En concreto, el pasado jueves 10 de marzo presentamos la propuesta de derogación de las dos reformas laborales. La comisión de Sanidad y Servicios Sociales no la presidimos nosotros, ni siquiera estamos en la mesa, y no tenemos ni fecha de reunión. Sí puedes hacer un trabajo, que es ir metiendo por registro todo lo que quieras que algún día se debata. En el apartado de servicios sociales, nos hemos reunido con el círculo sectorial estatal para ver qué trabajo han desarrollado hasta el momento. Y lo mismo han hecho las compañeras de sanidad. Y hemos presentado la Ley 25, que recoge aspectos importantes que son de la competencia de la comisión.

¿Cuál es tu concepción de la relación entre una diputada y su grupo parlamentario con la sociedad civil, su circunscripción y los movimientos sociales?

Creo que esa relación tiene que ser más que estrecha, que nunca se rompa. En León, por ejemplo, sigo participando en asambleas de círculo. Yo creo que cada militante, cada persona, es un posible agente social del cambio.

En Castilla y León hemos salido elegidos tres diputados y tendríamos que hacer una labor de poder acudir a aquellas provincias en las que por desgracia no ha salido un diputado o diputada de PODEMOS, y poder volcar la actividad parlamentaria.

¿Y en la relación con los movimientos sociales? Me has hablado de la relación con la organización de base, pero igual hay que ir más allá, porque tampoco PODEMOS está exento del riesgo de convertirse en un partido encerrado en los parlamentos…

Yo creo que ese podría ser nuestro fracaso, si realmente algo así se llegara a producir. Mi actividad parlamentaria no la entiendo como estar en los plenos, en las comisiones o en el despacho preparando propuestas. Entiendo que debe ser más estar en la calle y en el territorio para saber qué propuestas se tienen que presentar, porque si no, al fin y al cabo eres un bicho de laboratorio en el que tú mismo programas y haces los experimentos. Como no estés en la calle, sabiendo cuál es la realidad, con la gente que realmente está viendo cuál es la problemática real, con los colectivos en lucha, con los movimientos sociales, con la gente organizada que está ya trabajando en la materia, pierdes la noción. Nosotras sólo somos un instrumento para que la realidad que se está peleando en la calle se vincule y se hable dentro del Parlamento. Si no es así, nos convertiremos en un partido más al uso.

En clave interna: ¿cómo ves la construcción y el crecimiento organizativo de PODEMOS?

Ahí sí que creo que todos y todas tenemos que tener dos visiones. Primero, evidentemente, no podemos desvincularnos de nuestra actividad parlamentaria, y de si vamos o no a unas nuevas elecciones o a un pacto, lo cual es una actividad parlamentaria dentro de la actividad política actual. Pero, segundo, lo que no podemos perder de vista es que tenemos que construir un partido. Es muy curioso, empezamos por las europeas, después fueron los órganos autonómicos y vamos bajando. Es verdad que vamos construyendo desde arriba hacia abajo, y ahora tendríamos que ligar cuáles son nuestras estructuras provinciales, y cómo vamos a coordinar todas las estructuras, desde el consejo ciudadano municipal hasta el autonómico pasando por las provincias y llegando tanto hasta las Cortes autonómicas como hasta el Congreso. Como no seamos capaces de canalizar todo ese engranaje, que es muy complejo, creo que corremos un alto riesgo de que las piezas queden sin encajar.

¿Qué querrías añadir para los lectores y lectoras de Sentido Común?

Pues que pase lo que pase, vayamos a unas nuevas elecciones o entremos en un gobierno de cambio si es que los socialistas se atreven y son valientes para dar el paso, que estemos preparadas. Y que se entienda que el no que dimos a la investidura de Pedro Sánchez con su pacto con Ciudadanos respondió a que no podemos traicionar a la gente. Yo no tendría cara para venir hoy a León y reunirme con la gente y decir que sí a que las políticas que nos han traído a esta situación de crisis y emergencia social sigan. Quiero que la gente entienda que el no era la manera de no fallar a nuestra gente.


Javier Mestre es Secretario de Análisis Político y Social de Podemos CyL